Una fuga de gas LP puso en alerta a vecinos de la colonia San Agustín, en Ecatepec, y obligó a evacuar de manera preventiva a unas 200 personas, luego de que policías detectaron un fuerte olor proveniente del interior de una estación de carburación que lleva aproximadamente un año suspendida.
La emergencia movilizó a Bomberos, Protección Civil y policías municipales, quienes establecieron un perímetro de seguridad de unos 700 metros para evitar que la situación representara un riesgo mayor para las familias de la zona.
El incidente fue detectado por policías del sector 20 durante un recorrido de proximidad. Al percatarse del fuerte olor a gas, solicitaron apoyo al Centro de Mando y se activó el protocolo para atender la fuga.
Una estación clausurada, una pipa y una fuga
De acuerdo con Édgar Gutiérrez Morales, subdirector operativo de Protección Civil, el inmueble contaba con una suspensión provisional desde hace aproximadamente un año.
El funcionario señaló que, de manera preliminar, se presume que personas externas habrían realizado maniobras y posiblemente vandalizado la válvula de una pipa que se encontraba dentro del establecimiento.
La unidad, con razón social Polgas, tenía un tanque con capacidad de 5 mil litros y se encontraba aproximadamente al 20% de su capacidad cuando se registró la fuga.
La situación generó preocupación entre los habitantes, debido a que la fuga ocurrió en un inmueble que contaba con suspensión y donde, según la autoridad, se habrían realizado maniobras que provocaron daños en la válvula del tanque.
Bomberos evitan que la emergencia escale
Bomberos ingresaron al inmueble y realizaron maniobras para cerrar la válvula interna del tanque y las llaves de paso, hasta conseguir controlar la fuga.
Posteriormente, personal especializado realizó labores para mitigar el olor a gas LP y permitir que las familias evacuadas pudieran regresar gradualmente a sus viviendas.
Gutiérrez Morales informó que el lugar volverá a ser asegurado mediante la colocación de sellos de suspensión, con la intención de impedir que la estación vuelva a operar.
El operativo contó con la participación de policías del sector 20, Policía Metropolitana y Grupo de Operaciones Especiales, además del respaldo de personal de la Secretaría de Marina.
La emergencia terminó sin personas lesionadas, pero dejó nuevamente bajo la lupa las condiciones de un establecimiento que ya tenía una suspensión y en cuyo interior permanecía una pipa con gas LP.






