Las autoridades municipales y comunitarias de Santiago Jamiltepec, Oaxaca, solicitaron la intervención de geólogos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) para descartar presencia volcánica en la comunidad de Atotonilco, donde hay dos pozas de aguas termales, de las que una se ha empezado a secar y otra reporta temperaturas cada vez más altas.
El presidente municipal de Jamiltepec, Auberto Ramos Acevedo, reconoció que recibió la denuncia acerca de que una de las lagunas más pequeñas se había secado y que el nivel del agua de las demás ha bajado considerablemente; además, reporta un inusual aumento de la temperatura.
Solución de comuneros
Indicó que comuneros han pretendido dar una solución, a su manera, a este fenómeno ante los recientes sismos registrados en esta zona, por lo que han tratado de desazolvar a través de un trabajo colectivo, a fin de arreglar el problema, pero aún no llega a la normalidad.
“Creemos que en este lugar hay otro tema, ‘los ancestros’ hablan que estas lagunas y pozas de aguas termales surgieron por una presencia volcánica en la zona”.
Por ello, dijo Ramos Acevedo, se solicita el apoyo de geólogos de la UNAM para que investiguen y emitan una conclusión.
Ya con esta respuesta, podremos trabajar en otras opciones, como impulsar de forma más firme el plan de crear un parador turístico, como palapas y servicios.
Importancia de las Pozas de Atotonilco
El presidente municipal dijo que ya se comenzó a trabajar en al camino, antes no había, solo existía una brecha y ahora se trabaja sobre una ruta pavimentada.
Las pozas de Atotonilco están conformadas por dos cuerpos de agua, una grande, de 35 por 18 metros, que tiene agua tibia, y otra de agua caliente, de 16 por 17 metros, ambas con una profundidad de metro a metro y medio. En sus aguas se ha identificado que tienen azufre, magnesio y la gente tiene la creencia de que al introducirse a las mismas se mejora su sistema circulatorio.
Estas lagunas no son importantes únicamente por su atractivo turístico, sino porque además son un lugar de peregrinación para los devotos de la Virgen de los Remedios.
Según la narrativa comunitaria, la Inmaculada se apareció en las pozas un 15 de febrero, por lo que la región celebra una procesión anual al lugar y se baña en sus aguas, que se considera tienen propiedades curativas.








