La oposición vecinal a la reactivación del relleno sanitario de la Mina Paulina derivó este martes en la quema de un camión recolector de basura, luego de que habitantes de San Miguel Mimiapan denunciaron el ingreso de unidades con residuos al predio, pese a los antecedentes judiciales y ambientales que existen sobre el sitio.
El hecho ocurrió durante la mañana, en el acceso al tiradero ubicado en el paraje Los Gavilanes, donde pobladores se concentraron para impedir el paso de camiones recolectores.
Según testimonios de la comunidad, la presencia de las unidades generó molestia entre los vecinos, quienes sostienen que el relleno no debe operar mientras no se acredite el cumplimiento de las obligaciones establecidas por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
En medio de la protesta, una unidad vinculada al servicio de limpia del Ayuntamiento de Toluca fue incendiada. Tras el incidente acudieron elementos de seguridad municipal para resguardar la zona. No se reportaron personas lesionadas ni detenidas.
Tensión tras el ingreso nocturno de unidades
Los habitantes señalaron que desde días previos habían organizado guardias para evitar el ingreso de camiones con basura, ante el temor de que el sitio volviera a recibir residuos de manera regular.
Sin embargo, acusaron que la falta de vigilancia durante la noche permitió la entrada de unidades en las primeras horas de este martes, lo que detonó la movilización.
La Mina Paulina arrastra un largo conflicto legal. En el amparo en revisión 237/2020, la Segunda Sala de la Suprema Corte determinó que el relleno sanitario incumplía disposiciones de la NOM-083-SEMARNAT-2003, particularmente las relacionadas con la distancia mínima frente a viviendas y cuerpos de agua superficiales con caudal continuo.
El máximo tribunal estableció que un sitio de disposición final debe ubicarse al menos a 500 metros de cuerpos de agua y consideró que la operación del relleno, en las condiciones analizadas, vulneraba el derecho de la población a un medio ambiente sano.
La sentencia también ordenó la elaboración de un plan de regularización con medidas técnicas, autorizaciones ambientales y una reunión pública de información con la comunidad afectada.
Clausura previa y riesgo sanitario
El predio fue clausurado el 29 de mayo de 2022 por la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México, después de una inspección en la que no se acreditaron permisos en materia de impacto ambiental. La medida implicó la suspensión total de actividades en el relleno.
Aunque el sitio dejó de operar después de la resolución judicial, vecinos de San Miguel Mimiapan aseguran que este año se reanudó el ingreso de camiones con desechos, lo que reactivó el conflicto. Para la comunidad, la eventual reapertura del tiradero representa un riesgo ambiental y sanitario, además de un desacato a las condiciones fijadas por la Corte.
El problema de fondo en el manejo de residuos
El caso también exhibe el problema de fondo en el manejo de residuos en el Valle de Toluca, donde los municipios enfrentan dificultades para disponer la basura sin recurrir a sitios cuestionados por su impacto ambiental o por la resistencia de comunidades cercanas.
Hasta la tarde de este martes, los pobladores mantenían su postura de no permitir el acceso de unidades recolectoras a la Mina Paulina. Exigieron la intervención de autoridades ambientales y judiciales para verificar si el relleno cumple con la NOM-083-SEMARNAT-2003 y con la sentencia emitida por la Suprema Corte.
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