Ante el crecimiento del fenómeno del sargazo en el Caribe y en otras regiones del mundo, la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, llamó a fortalecer la cooperación internacional para transformar este desafío ambiental en soluciones compartidas, mediante tecnología, conocimiento, financiamiento y nuevas cadenas de economía circular.
Al inaugurar la 4ª Conferencia UE-Caribe Global Gateway sobre Sargazo, que reúne a 350 participantes de 45 países y territorios, la mandataria estatal expuso que los problemas ambientales no conocen fronteras.
Trabajo de colaboración
En el encuentro de dos días, organizado por la Unión Europea (UE) y el gobierno de México a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en colaboración con el gobierno de Quintana Roo, participan gobiernos, iniciativa privada, academia, instituciones financieras y organismos internacionales.
El objetivo es apoyar la transición de los proyectos piloto hacia un mercado regional coherente que garantice la gestión sostenible del sargazo y su valorización a escala industrial.
Lezama Espinosa expuso que el sargazo representa una nueva realidad ambiental para el Caribe, debido a su capacidad de desplazarse mediante las corrientes marinas, llegar a distintas costas e impactar ecosistemas, comunidades y actividades económicas que dependen del mar.

Antes, el subsecretario Desarrollo Sostenible y Economía Circular de la Semarnat, José Luis Samaniego Leyva, hizo un llamado a trabajar de forma conjunta, coordinada, aportando estrategias, proyectos y avances, para que este sea el momento en que el Caribe deje de ser recolector de sargazo.
Fenómeno de gran dimensión
Con la representación de la titular de la Semarnat, Alicia Bárcena, Samaniego Leyva señaló que “el Sargazo ha tomado la dimensión de un fenómeno que requiere nuestra colaboración para convertirlo en oportunidad”.
Refirió que, en mayo pasado, la biomasa flotante en el Caribe se acercó a 35 millones de toneladas, todo ello frente a las costas mexicanas, donde se registraron volúmenes cuatro veces mayores a los de 2025 y 27 veces por encima del promedio histórico.
Tan sólo aquí en Quintana Roo, abundó, retiramos 92 mil 782 toneladas en 2025 que ya era el récord y en lo que va de 2026 hemos superado las 123 mil toneladas y tenemos la temporada todavía abierta.
A su vez, la directora general Adjunta de la Dirección General de Asociaciones Internacionales de la Comisión Europea, Myriam Ferrán, expuso el interés que la organización tiene en contribuir en la atención al impacto que el sargazo tiene en el medio ambiente, pero también que permita desarrollar cadenas de valor sostenibles y crear empleos para los pueblos.
Atención y prevención del fenómeno
De acuerdo con las cifras del gobierno de Quintana Roo, en 2025 se registraron alrededor de 38 millones de toneladas de sargazo flotando en el Atlántico, mientras que para 2026 la cifra aumentó a 60 millones y se estiman aproximadamente 80 millones de toneladas para el próximo año.
Ante este escenario, la gobernadora planteó que la discusión debe ir más allá de la recolección y atención del sargazo para avanzar hacia su prevención, manejo y aprovechamiento como materia prima con valor económico y ambiental.
El reto consiste en vincular el crecimiento económico con la preservación ambiental y en tomar decisiones pensando también en las futuras generaciones, a partir de una visión de cooperación que permita convertir un fenómeno ambiental de escala regional en una oportunidad para impulsar conocimiento, innovación y desarrollo sustentable, puntualizó.








