Las redes sociales se han convertido en el principal escenario de engaños digitales, por lo que la reciente tipificación del phishing en el Código Penal de la Ciudad de México representa un avance clave, señalan especialistas en ciberseguridad.
El decreto, publicado en la Gaceta Oficial de la CDMX el 22 de julio de 2026, adiciona el artículo 231 Bis, y establece penas de tres a seis años de prisión y multas de 200 a 600 Unidades de Medida y Actualización (UMAS) para quienes cometan este delito. De esta manera, se cierran vacíos legales que antes dificultaban las denuncias y persecuciones.
La reforma protege a adultos mayores y grupos vulnerables

Las penas previstas en el artículo 231 Bis se incrementarán hasta en una mitad cuando la víctima sea persona con discapacidad o persona mayor, o cuando afecte a menores de edad.
La iniciativa fue impulsada por la diputada local del PAN, Olivia Garza de los Santos, y aprobada por unanimidad con 52 votos a favor y una abstención el 21 de mayo de 2026.
Ahora, las autoridades cuentan con herramientas jurídicas más claras para perseguir este delito. Por lo tanto, el phishing ya no se perseguirá bajo figuras generales como fraude o acceso ilícito a sistemas.
Antecedentes y contexto de la inclusión
Hasta mayo de 2026, el phishing no estaba tipificado de forma específica en el Código Penal para la Ciudad de México. Las conductas se perseguían bajo figuras generales, lo que generaba vacíos legales, dificultades en la investigación y sanción efectiva.
El aumento exponencial del uso de banca digital, comercio electrónico y redes sociales ha multiplicado los fraudes cibernéticos. En consecuencia, la CDMX decidió alinear su legislación local con tendencias internacionales y federales.
Expertos celebran pero piden medidas adicionales
Los expertos celebran la reforma, aunque destacan que debe ir acompañada de otras medidas, como mayor efectividad en la persecución del delito. Tipificar específicamente el phishing permite a la Fiscalía General de Justicia (FGJCDMX) y a la Policía Cibernética armar carpetas de investigación más sólidas.
Sin embargo, coinciden en que la ley sola no basta, ya que debe combinarse con campañas masivas de concientización. El eslabón más débil sigue siendo el usuario, afectado por técnicas de ingeniería social.
Algunos consultores advierten que la mayoría de los sitios de phishing están alojados en servidores internacionales, con dominios y hosting difíciles de rastrear. Por ello, enfatizan la importancia de la cooperación internacional y el bloqueo rápido de dominios maliciosos. La reforma visibiliza el problema y envía un mensaje disuasorio a los delincuentes locales.
Finalmente, expertos destacan que la ley debe complementarse con inversión en tecnología, capacitación policial y colaboración público-privada con bancos y plataformas.
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