“¡Fuera Lemus!” y “¡Revocación!” entre las principales consignas de los manifestantes.
La crisis del agua en Guadalajara y las denuncias por la respuesta policial a la primera movilización ampliaron el conflicto con el gobierno de Pablo Lemus. El domingo 18 de octubre, miles de personas participaron en la segunda gran marcha, donde las exigencias de agua limpia y justicia se acompañaron de reiteradas consignas para que el gobernador deje el cargo.
La asistencia fue estimada en al menos 10 mil personas, con base en cifras proporcionadas por las organizaciones convocantes. Las consignas “¡Fuera Lemus!” y “¡Revocación!” fueron coreadas insistentemente por los asistentes que llegaron al centro de la ciudad.
Las pancartas denunciaban la mala calidad del suministro y reclamaban solución al problema del agua sucia que perjudica a habitantes de distintas colonias de la zona metropolitana. La protesta también incorporó el rechazo a las detenciones de la primera marcha y la exigencia de garantías para ejercer el derecho a manifestarse.
Crisis del agua en Guadalajara mantiene la inconformidad
Habitantes de la zona metropolitana denuncian que reciben agua turbia, con olores desagradables y sedimentos, y reclaman información confiable sobre su calidad. Exigen que las autoridades garanticen agua apta para el consumo humano y atiendan a las colonias afectadas.
La movilización también recogió demandas contra la privatización del agua y en defensa de los ríos y del derecho de las comunidades a participar en las decisiones sobre el suministro.
Para los manifestantes, la falta de una solución satisfactoria mantiene vigente el reclamo. La crisis hídrica sigue siendo el origen de las protestas, mientras la actuación policial y los procesos judiciales contra algunos participantes han ampliado el enfrentamiento con las autoridades.
Las detenciones del 11 de octubre ampliaron el conflicto
La primera gran marcha, realizada el domingo 11 de octubre, terminó con denuncias de golpes, uso de gas pimienta, chorros de agua y detenciones. Los testimonios de participantes y las críticas de organizaciones de derechos humanos colocaron la actuación policial en el centro de la controversia.
Lemus reconoció uso excesivo de la fuerza y detenciones injustificadas, y anunció que los agentes responsables serían sancionados. Sin embargo, los procesos judiciales contra algunos manifestantes mantuvieron abierta la disputa.
El 15 de octubre, a cuatro manifestantes más se les vinculó a proceso por lesiones y resistencia de particulares. Con ellos, seis de las 39 personas detenidas el 11 de octubre quedaron sujetas a proceso penal. Los seis continuarían en libertad, con la obligación de acudir a firmar periódicamente durante seis meses.
Así, a la demanda de agua limpia se sumó la exigencia de justicia por las detenciones y garantías para ejercer la protesta social.
Segunda marcha por la crisis del agua en Guadalajara pone en la mira a Lemus
El domingo 18 de octubre, miles de personas volvieron a movilizarse en Guadalajara. Las consignas por la revocación del mandato y la salida del gobernador se repitieron durante la jornada y figuraron entre las principales expresiones de protesta.
La movilización tuvo un desarrollo distinto al de la semana anterior: no se repitió inicialmente la intervención policial denunciada el 11 de octubre, aunque después se registraron incidentes y daños en edificios públicos.
La exigencia de que Lemus deje el cargo convivió con los reclamos por el suministro y la justicia para los detenidos. La protesta sumó así una demanda política explícita a la exigencia de resolver la crisis del agua.

Guillermo del Toro respalda la protesta por el agua
El cineasta jalisciense Guillermo del Toro respaldó a los ciudadanos que exigen agua limpia y calificó de “aterradora” la situación que enfrentan las familias de Guadalajara.
Durante su participación en el Festival Internacional de Cine de Morelia, estudiantes tapatíos le hablaron de los problemas con el agua que reciben en sus hogares. Cuando uno de ellos planteó reunir 200 mil firmas para pedir la destitución de Lemus, el director alentó a conseguir más apoyos.
“Es absolutamente insostenible, indescifrable y aterrador que una cosa tan absolutamente básica tenga que ser peleada, manifestada, combatida, en lugar de tener la lógica de la humanidad y la presencia de liderazgo de ser resuelta”, expresó Del Toro.
Encubiertos, destrozos y condena de Lemus
Durante la marcha, los convocantes llamaron a mantener el carácter pacífico de la protesta. Algunos participantes señalaron a personas encapuchadas, con palos y otros objetos contundentes, como presuntos provocadores. La movilización organizada se vio interrumpida mientras esos grupos protagonizaban enfrentamientos y actos vandálicos en el centro de la ciudad.
Los daños incluyeron incendios y destrozos en edificios públicos, entre ellos las sedes del Congreso de Jalisco y del Poder Judicial. La intervención de policías antimotines ocurrió después de que se reportaran algunos de los daños.
El gobierno estatal informó de 10 personas detenidas por distintos hechos relacionados con la jornada. Según el balance oficial, seis quedaron a disposición de la Fiscalía estatal y cuatro enfrentaron procedimientos por faltas administrativas. Cinco de los detenidos fueron señalados por su presunta participación en el lanzamiento de artefactos incendiarios y los incendios registrados.
Te puede interesar:
Detención de cinco personas tras la manifestación por el agua limpia
Lemus calificó la marcha como un “ejercicio cívico” y escribió que la ciudadanía había demostrado que “salir a la calle de manera pacífica es posible”. Al referirse a los actos vandálicos, condenó la actuación de los grupos que describió como violentos y afirmó que sus acciones no correspondían a una manifestación pacífica.
Lee también:
CNDH atrae caso de represión en manifestación por agua en Guadalajara



