La Fiscalía General de la República (FGR) aseguró vehículos con blindaje artesanal, denominados «monstruos», durante un cateo ejecutado en la colonia San Fernando, en Guasave, Sinaloa.
Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) informaron en días pasados al Ministerio Público Federal (MPF) adscrito a la Fiscalía en Sinaloa que, al realizar recorridos en el lugar mencionado, observaron un predio tipo bodega que estaba abierto y desde el exterior se observaban un cargador con cartuchos y varios vehículos.
Tras el resguardo del lugar por parte de personal militar, elementos de la Policía Federal Ministerial (PFM) de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) catearon el lugar y aseguraron cargadores y cartuchos para arma de fuego; cinco vehículos con blindaje artesanal, así como el inmueble.
El material asegurado quedó a disposición del MPF, que continúa con la indagatoria correspondiente por ilícitos previstos en la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos y lo que resulte.
¿Qué son los vehículos «monstruos»?
De acuerdo con los reportes oficiales, la industria de los vehículos «monstruo» –camiones de carga y camionetas modificados con blindaje artesanal por el crimen organizado– se ha consolidado y es utilizado por los carteles en México.

Estas unidades las utilizan principalmente en estados del norte y en Tamaulipas, Michoacán y Jalisco, y se construyen a partir de adaptaciones rústicas y hasta sofisticados talleres clandestinos de ingeniería automotriz y militarización criminal.
Características y modificaciones técnicas de los «monstruos»
- Estructura y Blindaje. Utilizan camiones de volteo, vehículos comerciales pesados o camionetas de gran tonelaje para transformarlos. Los acorazan con placas de acero de hasta una pulgada de grosor para resistir impactos de armas de alto calibre y granadas.
- Capacidad Ofensiva. Les ponen torretas montadas para ametralladoras y orificios en los costados para que los sicarios disparen desde el interior de forma segura, además arietes reforzados en la parte frontal para derribar portones, muros o embestir vehículos rivales.
- Componentes de Escape. Están equipados con neumáticos reforzados o dobles y sistemas de suspensión modificados para soportar el exceso de peso y mecanismos para arrojar «ponchallantas», humo o aceite.
Industria clandestina
- Talleres. El Ejército ha desmantelado múltiples complejos mecánicos ocultos en zonas rurales o bodegas urbanas donde operan como líneas de ensamblaje con equipo de soldadura industrial, cortadoras de plasma y grúas de alta capacidad.
- Trabajadores forzados o contratados. Mecánicos, soldadores e ingenieros son secuestrados o contratados con pagos elevados para diseñar y ensamblar estas estructuras, optimizando la distribución del peso para que el motor no se sobrecaliente.
Impacto táctico y de seguridad
- Guerra Territorial. Estos vehículos se utilizan para control de territorios, patrullaje de brechas rurales y los enfrentamientos directos contra carteles rivales o fuerzas de seguridad.
- Decomisos. La FGR y el Ejército incautan y destruyen continuamente decenas de estos vehículos blindados en eventos públicos para mitigar el poder de fuego de los grupos delictivos. La velocidad de producción artesanal permite a los carteles reemplazar las unidades con rapidez.








