Frente al rezago que persiste en la identificación de personas fallecidas, el Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo (GPPT) propuso aprovechar la información biométrica del Instituto Nacional Electoral (INE) para agilizar el reconocimiento de cuerpos y restos humanos que permanecen bajo resguardo de servicios forenses y otras instituciones.
Mediante un punto de acuerdo presentado ante el Senado de la República, las senadoras Geovanna Bañuelos, Liz Sánchez, Ana Karen Hernández y Yeidckol Polevnsky, así como el senador Alberto Anaya Gutiérrez, plantearon que la Fiscalía General de la República, la Comisión Nacional de Búsqueda y sus homólogas estatales trabajen de manera coordinada con el INE para realizar el cotejo sistemático de huellas dactilares y otros datos biométricos.
Durante la presentación de la propuesta, Yeidckol Polevnsky señaló que en México se contabilizaban 132 mil 462 personas desaparecidas, mientras que el Movimiento por Nuestros Desaparecidos estima que existen al menos 72 mil personas fallecidas sin identificar.
Los cuerpos o restos, explicó, podrían encontrarse en servicios periciales, instalaciones ministeriales, fosas comunes y otros espacios de resguardo.

Estrategia nacional y avances recientes
La propuesta busca establecer una estrategia nacional que incluya la digitalización y revisión de archivos dactiloscópicos históricos, la incorporación de esa información al Banco Nacional de Datos Forenses y la definición de metas, plazos e indicadores verificables.
También plantea que los avances en la identificación y restitución de personas fallecidas sean publicados periódicamente para garantizar la transparencia del proceso.
Polevnsky destacó que el rezago forense se ha acumulado durante décadas y requiere continuidad, recursos, cooperación técnica y coordinación entre autoridades federales, estatales y organismos autónomos. Como parte de los avances recientes, recordó que la Secretaría de Gobernación informó que entre julio de 2025 y agosto de 2026 localizaron 13 mil 625 personas, de las cuales a 90% las encontraron con vida.
De acuerdo con esos datos, 6 mil 939 localizaciones se realizaron mediante la Plataforma Única de Identidad; 3 mil 39 mediante la estrategia coordinada con las entidades federativas; 2 mil 572 a través de la Alerta Nacional de Búsqueda; y mil 75 mediante acciones directas en territorio. Para el GPPT, estos resultados muestran la utilidad de fortalecer la coordinación y el intercambio de información entre instituciones.
La información biométrica del INE como complemento forense
La propuesta plantea además que la identificación humana se apoye de manera complementaria en métodos dactiloscópicos, genéticos, odontológicos, antropológicos y médicos, de acuerdo con las condiciones de cada cuerpo o resto. En este contexto, las huellas dactilares y fotografías que integran el Padrón Electoral representan, según la iniciativa, una fuente de información que podría contribuir a confirmar científicamente la identidad de personas fallecidas.
La propuesta del PT busca que la información disponible en las instituciones pueda utilizarse para acelerar ese proceso y permitir que más familias conozcan finalmente la identidad y el destino de sus seres queridos. El punto de acuerdo lo turnaron a la Comisión de Justicia del Senado para su análisis y posterior dictaminación.
Lee también:
Recuperan 45 desaparecidos de fosas del Panteón Civil de Dolores en CDMX








