La FGR tuvo bajo su custodia a Mauro Alberto Núñez Ojeda, alias “El Jando”, durante seis meses completos, del 8 de febrero a agosto de 2025, sin darse cuenta de que era el piloto que había trasladado a Ismael “El Mayo” Zambada en avión el 25 de julio de 2024. Un año después cae en cuenta de quién era. Continúan las diligencias pese al error.
Entregar a «El Jando» sin conocer su verdadero rol permitió que escapara de la justicia mexicana en un caso de gran relevancia. Esto generó reclamos del gobierno de Claudia Sheinbaum a Estados Unidos por más transparencia sobre el operativo. La irresponsabilidad de no haber identificado antes al piloto dejó un hueco importante en las investigaciones sobre el traslado de El Mayo.
No fue hasta junio de 2026, casi un año después de su entrega, que la actual titular de la FGR, Ernestina Godoy Ramos, y su equipo encontraron coincidencias de voz y huellas dactilares en las carpetas de investigación. Así confirmaron que se trataba del piloto que trasladó a Ismael “N” y Joaquín “N” desde Culiacán hasta Nuevo México.
Las periciales posteriores permitieron establecer la verdadera identidad de Mauro Alberto Núñez Ojeda. Cotejaron sus huellas con las del hombre que voló el avión de Los Chapitos y confirmaron su participación. Este descubrimiento llegó tarde, cuando «El Jando» ya estaba en Estados Unidos.
Autoridades mexicanas no realizaron a tiempo los cotejos de huellas dactilares ni de voz
A pesar de que fue detenido tras un enfrentamiento armado, se le vinculó a proceso como miembro de alto nivel del Cártel de Sinaloa y se le identificó como riesgo para la seguridad nacional, pero las autoridades mexicanas no realizaron a tiempo los cotejos de huellas dactilares ni de voz que habrían revelado su verdadera identidad.
Quienes deberían haberlo sabido, si hubieran hecho bien su trabajo, son los peritos de la propia FGR, los agentes que lo interrogaron y los responsables de las carpetas de investigación, quienes contaban con pruebas y registros suficientes desde el momento de su detención para identificarlo correctamente, señalaron especialistas en seguridad.
Reconoció que no sabía quién era realmente Mauro Alberto Núñez Ojeda, alias “El Jando”
La Fiscalía General de la República (FGR) reconoció que no sabía quién era realmente Mauro Alberto Núñez Ojeda, alias “El Jando”, cuando lo detuvo y después lo entregó a Estados Unidos. Este hombre fue el piloto que trasladó en avión a Ismael “El Mayo” Zambada desde Sinaloa hasta Nuevo México el 25 de julio de 2024.
El 8 de febrero de 2025, en Jesús María, Culiacán, Sinaloa, «El Jando» fue detenido junto con un grupo delictivo. Viajaban en un vehículo blindado que agredió al Ejército y la Guardia Nacional.
En el enfrentamiento murió un soldado y cinco resultaron heridos. Al ser capturado, se identificó con otro nombre (Mauro Alberto “N” o Alejandro “N”) y no con su identidad real.
Aunque la FGR lo vinculó a proceso por varios delitos y lo identificó como miembro del Cártel de Sinaloa de “alto nivel” con riesgo para la seguridad nacional, no cotejó sus huellas ni su voz con las del piloto buscado.
Fue más astuto que sus captores
«El Jando» negó sus vínculos con la organización durante los interrogatorios. La falta de verificación profunda muestra una grave irresponsabilidad de las autoridades mexicanas, señalan expertos. Las autoridades no se dieron cuenta de que era la misma persona que había volado el avión de El Mayo Zambada.
La demora en identificar a un personaje clave en el “secuestro” del capo del Cártel de Sinaloa ha sido calificada como un error grave. En agosto de 2025, el gobierno incluyó a «El Jando» en un grupo de 26 delincuentes de alta peligrosidad que fueron entregados a Estados Unidos.
Entre ellos estaban figuras importantes como Abigael González Valencia “El Cuini”, Servando Gómez “La Tuta” y Juan Carlos Félix Gastélum “El Chavo Félix”, yerno de «El Mayo». La FGR no sabía en ese momento que estaba entregando al piloto del avión.
Acuerdo legal en EU e investigaciones abiertas
En abril de 2026, «El Jando» llegó a un acuerdo para declararse culpable en tribunales estadounidenses.
Sin embargo, la FGR subraya que su entrega no extingue las investigaciones. Las autoridades mexicanas conservan grabaciones, peritajes, entrevistas y demás datos en las carpetas.
La FGR puede solicitar nuevas diligencias mediante mecanismos de asistencia jurídica entre México y Estados Unidos. Este caso evidencia una falla seria en los procesos de identificación y custodia.
La irresponsabilidad de tener bajo custodia durante seis meses al piloto clave sin descubrir su identidad ha generado cuestionamientos sobre la efectividad y seriedad de las instituciones mexicanas en la lucha contra el crimen organizado.
Lee: Fiscalía de EU solicita cadena perpetua para “El Mayo” Zambada






