Transportistas preparan megamarcha en CDMX
La movilización iniciará a las 9:00 de la mañana en el Ángel de la Independencia, donde la organización espera reunir no sólo a transportistas, sino también a madres buscadoras, campesinos, trabajadores del sector salud y educación, pensionados, agricultores y familiares de operadores asesinados o desaparecidos.
ANTAC sostuvo que la protesta busca visibilizar las condiciones de vulnerabilidad que enfrentan distintos sectores sociales, particularmente en regiones golpeadas por la violencia y el desplazamiento forzado.
ANTAC denuncia violencia, abandono e inseguridad carretera
En su convocatoria, difundida en redes sociales y firmada por el dirigente nacional David Estévez Gamboa, la organización acusó que miles de familias viven entre violencia criminal, pobreza, desplazamiento y abandono institucional.
La agrupación puso énfasis en estados como Guerrero, Chiapas, Zacatecas y Michoacán, donde —aseguró— comunidades enteras enfrentan ataques constantes y deterioro de condiciones de seguridad.
Además de las demandas históricas del autotransporte, ANTAC exigió atención urgente para familias desplazadas, programas de apoyo alimentario, investigaciones sobre hechos violentos y mayores garantías de seguridad en carreteras y zonas rurales.
La organización llamó a la unidad bajo consignas como “La unión hace la fuerza” y “Unidos por México, unidos por nuestros derechos”.
Inseguridad en carreteras detonó nuevas protestas

La convocatoria ocurre después de una serie de movilizaciones registradas durante abril y mayo en distintos estados del país, donde transportistas y productores agrícolas realizaron bloqueos parciales y cierres carreteros para exigir mayor seguridad y reducción de costos operativos.
Las organizaciones transportistas denuncian que el robo de carga, las extorsiones, los secuestros exprés y los homicidios contra operadores continúan afectando rutas estratégicas del país, particularmente en corredores del Estado de México, Puebla, Guanajuato, Michoacán y Veracruz.
ANTAC y otros grupos también han señalado el impacto del aumento en el precio del diésel, los altos costos de peaje, seguros y refacciones, así como presuntos abusos y actos de corrupción en retenes estatales y municipales.
En movilizaciones previas, transportistas llegaron a bloquear carreteras y accesos estratégicos en al menos 20 estados, incluyendo autopistas hacia la Ciudad de México, el Bajío y la frontera norte.
Mesas de diálogo con el gobierno federal, sin avances suficientes
Tras las protestas de abril, la Secretaría de Gobernación retomó mesas de diálogo con organizaciones del autotransporte para atender reclamos relacionados con inseguridad, financiamiento y costos operativos.
El subsecretario César Yáñez encabezó reuniones con representantes transportistas y acordó establecer mecanismos permanentes de seguimiento junto con dependencias federales vinculadas con seguridad, infraestructura y financiamiento.
Sin embargo, agrupaciones inconformes sostienen que los avances han sido insuficientes y que persisten problemas estructurales relacionados con robo de mercancías, falta de vigilancia carretera y violencia contra operadores.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ha señalado en distintas ocasiones que existe disposición al diálogo, aunque minimizó algunos bloqueos recientes al considerar que las protestas tuvieron participación limitada.
Violencia carretera impacta economía y cadenas logísticas
El conflicto ocurre además en un contexto de creciente preocupación empresarial por el impacto económico de la violencia en carreteras.
Reportes recientes advierten que los robos al transporte de carga generan pérdidas millonarias, aumento en costos logísticos y afectaciones a cadenas de suministro nacionales.
Datos citados por organizaciones transportistas y aseguradoras señalan que buena parte de los asaltos ocurre con violencia y que muchos delitos ni siquiera son denunciados por desconfianza institucional.
Especialistas y cámaras empresariales han advertido que la inseguridad carretera se ha convertido en uno de los principales factores de presión sobre costos de transporte, precios finales y competitividad logística del país.
Megamarcha de transportistas busca ampliar presión
La movilización convocada por ANTAC para el 20 de mayo pretende ampliar el alcance de las protestas al incorporar a sectores sociales distintos al transporte de carga.
La organización sostiene que la crisis de seguridad, desplazamiento y deterioro económico afecta de manera transversal a trabajadores del campo, familias de víctimas, operadores y comunidades enteras.
Con ello, ANTAC busca convertir la protesta en una manifestación nacional de presión política y social sobre temas como seguridad pública, violencia regional, abandono institucional y condiciones laborales del autotransporte.
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