Tras el sismo de magnitud 5.6 registrado a las 9:19 horas de 2026 a 24 kilómetros de Pinotepa Nacional, Oaxaca, se han contabilizado 360 réplicas, informó el Servicio Sismológico Nacional (SSN).
De acuerdo con su reporte más reciente, el organismo indicó que hasta las 20:00 horas del 6 de mayo, la mayor réplica se registró con una magnitud de 4.1.
Especialistas advierten que esta cifra podría aumentar conforme continúe el proceso natural de liberación de energía en la zona.
Lee: ¿Por qué no sonó la alerta sísmica en celulares hoy? (VIDEO)
¿Por qué ocurren las réplicas?
De acuerdo con el SSN, las réplicas son una consecuencia directa del sismo principal y tras la ruptura inicial, las rocas cercanas a la falla se reacomodan, generando nuevos movimientos que pueden extenderse durante días o incluso semanas.
El número de réplicas puede variar significativamente desde unos cuantos eventos hasta cientos, como ocurre en este caso, dependiendo de la magnitud del sismo y las condiciones geológicas.
Oaxaca, uno de los estados con mayor actividad sísmica en México
México se encuentra en una zona de alta sismicidad por la interacción de las placas tectónicas de Norteamérica, Cocos, Pacífico, Rivera y Caribe. Esta posición geográfica convierte al territorio nacional en una región con actividad sísmica constante.
Oaxaca es una de las regiones con mayor actividad sísmica del país, ya que concentra aproximadamente el 25% de los sismos que se registran en México.
Esa intensa actividad se debe a la interacción entre la placa de Cocos y la placa de Norteamérica, proceso tectónico conocido como subducción que ocurre frente a las costas del Pacífico, desde Chiapas hasta Jalisco.
A lo largo de su historia, Oaxaca ha sido escenario de algunos de los terremotos más destructivos del país.

Los sismos más fuertes cercanos a Oaxaca
Uno de los más recordados es el sismo del 7 de septiembre de 2017, de magnitud 8.2, ocurrido en el Golfo de Tehuantepec, que provocó severos daños en la región del Istmo, particularmente en municipios como Juchitán, El Espinal y Asunción Ixtaltepec. Ese movimiento fue considerado un sismo intraplaca con mecanismo normal al originarse dentro de la placa de Cocos.
Otros eventos históricos de gran magnitud incluyen el terremoto del 15 de enero de 1931, de magnitud 7.8, que dañó edificios públicos, templos y exconventos en los Valles Centrales; así como el sismo del 30 de septiembre de 1999, de magnitud 7.4, que dejó víctimas mortales y afectaciones en viviendas, hospitales, escuelas, carreteras y puentes.
También destacan los sismos del 23 de agosto de 1965, de magnitud 7.5, y el del 29 de noviembre de 1978, de magnitud 7.6, ambos relacionados con el proceso de subducción y responsables de importantes daños en las zonas cercanas a sus epicentros.
Especialistas del Servicio Sismológico Nacional señalan que los sismos son fenómenos recurrentes y que, mientras más tiempo pase sin un evento fuerte en una región sísmica activa, mayor puede ser la probabilidad de que ocurra otro.
Entre las localidades históricamente más afectadas por los terremotos en Oaxaca se encuentran Puerto Escondido, Huatulco, Puerto Ángel, Pinotepa Nacional, Pochutla, Miahuatlán y Jamiltepec.
Actividad sísmica constante en México
El Sismológico Nacional reporta en promedio cerca de 60 sismos diarios en México con magnitud mayor a 2.0, lo que evidencia la constante liberación de energía en el subsuelo.
En este contexto, la ocurrencia de más de un centenar de réplicas tras el sismo del 4 de mayo se mantiene dentro de lo esperado para este tipo de fenómenos.
Hasta ahora, no existe tecnología capaz de predecir con exactitud cuándo ocurrirá un sismo, su magnitud o sus efectos.
Por ello, autoridades y especialistas insisten en la importancia de mantenerse informados a través de fuentes oficiales.
Aunque el movimiento reciente no ha dejado daños mayores reportados, se recomienda a la población mantenerse alerta ante posibles nuevas réplicas en las próximas horas o días.






