
Cada vez de manera más frecuente, el senador de Morena, Félix Salgado Macedonio, ha establecido un juego que podría parecer hasta perverso, respecto a sus aspiraciones de convertirse en candidato de ese partido al gobierno de Guerrero.
Por lo visto, al controvertido legislador no le funcionó eso de ser “el susurro detrás del trono” cuando llevó a su hija Evelyn Salgado a dicha gubernatura que, por lo demás, ha sido desastrosa, y ahora busca afanosamente convertirse en gobernador. Sin embargo, la constante en sus declaraciones es que lo hará sólo si en Morena se lo piden y ello implica no dejar bajo ninguna circunstancia su militancia guinda.
En ese rejuego, Salgado Macedonio ha dicho que no se convertirá en un “chapulín electoral” y que no habrá poder humano que lo haga brincar de Morena a otro partido, aunque no por ello revela algún viso de que está en contra de la ley de nepotismo que, per se, le anularía cualquier aspiración de poder ser el sucesor de su hija, o no faltan los que aseguran que entraría en su segundo periodo de gobierno. ¿Será?
Y aunque reconoce que en el seno de su partido existen muchos conflictos, entre ellos los que tienen que ver con Guerrero y la presencia y el peso de la familia Salgado, el legislador continúa en el devaneo entre apoyar la causa morenista o poder llegar a la añorada candidatura bajo las siglas de los guindas y se aferra a esta última posibilidad, porque se supone que los morenistas definirán a sus candidatos y candidatas por medio de encuestas.
SALGADO SE FROTA LAS MANOS POR SALIDA DE ALCALDE
Como muestra de lo anterior es que Salgado Macedonio pronto pedirá licencia a su escaño para irse a su tierra a -según él- ayudar a quienes resulten ser los candidatos. Y eso de que él no será quien cause problemas, quién sabe porque, por ejemplo, cuando quiso ser gobernador en las elecciones pasadas, menudo escándalo protagonizó a las afueras del INE con amenazas directas al entonces consejero presidente, Lorenzo Córdova. O sea, es un revoltoso.
Además, el legislador guerrerense es uno de los que más se frota las manos porque cada vez, de manera más constante, se comenta no sólo en los corrillos políticos que es inminente la salida de la flamante aún dirigente morenista, Luisa María Alcalde, quien, como se recordará, vetó al senador para participar en las encuestas para Guerrero.
Sin embargo, en las diferentes encuestas y para pesar de la todavía líder de Morena, el senador Salgado sí está considerado.
En una de ellas, la de CRIPESO, es la morenista Beatriz Mojica la que lidera las preferencias con un 22.49%, seguida precisamente del senador, que obtuvo el 11.89% y en tercer lugar, con 6.37%, está la señalada presidenta municipal de Acapulco, Abelina López, a la que se le olvida que dejó guardados millones de pesos en el clóset y a la que la Suprema Corte del Acordeón blindó para que no pudiera ser tocada por el tema de los recursos que debieron ser destinados a los destrozos que dejo el huracán “Otis” y que nadie sabe dónde quedaron; bueno, ella sí lo sabe.
Lee: Reforma Electoral, en “foco rojo”; Luisa María Alcalde mete su cuchara (Opinión)
MUNICIONES
*** Retomando el asunto de la cuasi inminente salida de Luisa María Alcalde del partido que la vio nacer a la política, mediante un video que subió a las redes, la dirigente guinda negó por enésima ocasión que vaya a renunciar y que tiene contemplado seguir al frente de este instituto político. No obstante, Alcalde hizo una acotación al precisar que se iría, sí y solo sí la presidenta Claudia Sheinbaum se lo pide. Como se recordará, en su gustadísima “Mañanera del Pueblo”, sobre el tema, la jefa del Ejecutivo dijo desconocer ese creciente rumor y luego le echó sus “flores” a la todavía dirigente morenista, pero ya lo dice un conocido y popular refrán: “cuando el río suena, es que agua lleva” y cada vez parece ser más cierto que la regañaron en Palacio Nacional y en Palenque, sobre todo por aquello de sus grandes mentiras de que en siete años de gobierno de esta errada y llamada Cuarta Transformación, ahora en su segundo piso, no ha habido ni un solo caso de corrupción o de que donde gobierna Morena no hay baches. A ojos de diversos especialistas, existen otras piezas mejores como Ariadna Montiel, titular del Bienestar. La desesperación asomó en la cara de la señora Alcalde en su video, lo que nos indica que ya no sabe cómo aferrarse al cargo. Se dice por las redes sociales que a lo mejor podría asumir la misma actitud que el legendario Marx Arriaga, de triste memoria, que se atrincheró en su oficina de la SEP, en señal de que no quería dejar el cargo y al final, hasta en Metro se tuvo que ir.





