Manuel Velasco enfrenta la inconformidad de legisladores del Verde, lo que pone en cuestión el alcance político de la propuesta presidencial.

O
tra vez “salió el peine” en las rémoras de Morena. Ahora respecto a la iniciativa enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum al Congreso, que plantea restringir la doble nacionalidad para quienes busquen la Presidencia, gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la CDMX. En estricto español, esto significa coartarle derechos a personas que tienen esta condición y tienen todo el derecho a aspirar a cualquiera de esos cargos de elección popular.
Y aunque el coordinador de la bancada del partido del tucán en el Senado de la República, Manuel Velasco, asegure que no está tan en desacuerdo con tal iniciativa —a la que, por cierto, se le dio trámite inmediato porque venía de Palacio Nacional, y por ello se turnó luego luego a la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados—, varios integrantes de su fracción parlamentaria levantan la ceja y manifiestan sus dudas, ya que cuentan con la doble nacionalidad. O sea, el exgobernador chiapaneco tiene frente a sí un escenario que no puede manejar, sobre todo si se trata de llegar a la unanimidad.
Por eso, el PVEM pretende que esa limitación solo sea para quienes aspiren a la Presidencia de la República, no para gubernaturas ni el gobierno de la Ciudad de México.
Es más, algunos de los legisladores Verdes están considerando seriamente la fortaleza de su partido y, debido a ello, podrían competir ellos solos y obtener gubernaturas, por ejemplo, la que ya tienen prácticamente “amarrada” en San Luis Potosí con la senadora Ruth González Silva.
Y así, “pintando su rayita” con respecto a Morena, pudieran pasar a otra etapa en el partido del tucán que les permita ser más independientes y no estar de oportunistas y acomodaticios. La pregunta es: ¿lo lograrán?
Un pequeño detalle que a lo mejor no ha sido percibido por muchos, a lo interno de Morena: el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, tiene doble nacionalidad. ¿No será esto una trampa de Sheinbaum para quien fue su enemigo en la “carrera de las corcholatas”?
Un antecedente
En toda esta situación hay un antecedente: los aprietos en que otra de sus rémoras, el Partido del Trabajo (PT), metió a la presidenta apenas en marzo, cuando en San Lázaro se votó la reforma electoral de Palacio Nacional. A pesar de que el PT firmó su apoyo al llamado “Plan B” en la Secretaría de Gobernación, los aliados de Morena lo cuestionaron duramente, señalando que podrían descarrilar la nueva iniciativa.
Ahora, el “negrito en el arroz” para el PT fue que planteó condicionar sus votos a que se aplazara la consulta de revocación de mandato, para que no se celebrara el mismo día de las elecciones federales y locales de junio de 2027, como lo planteó el gobierno, sino el domingo 1 de agosto, una vez superada la elección intermedia. Y total que tanto el PT como el Verde se echaron para atrás. Así que eso muestra que el apoyo de las rémoras al partido guinda no es tan homogéneo como los morenistas se lo imaginaban. Desde luego, primero están sus muy propios intereses.
Esa vez fue la primera que las rémoras de Morena rechazaron una propuesta de enmienda constitucional, al concretar su negativa a la reforma electoral de la presidenta Sheinbaum. Pese a ello, los de Morena adelantaron que se trató de un “desacuerdo momentáneo”.
No obstante, el tema que nos ocupa este día pinta más delicado porque amenaza con que varios militantes del PVEM con posibilidades de obtener alguna gubernatura de plano se queden con una mano adelante y la otra atrás, y en automático esto fortalecería el partido guinda, ¿o no?
Municiones
Pero qué casualidad que justo cuando el dizque líder de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, sacó unas cápsulas en las que asevera que su partido defenderá “a capa y espada” a Grecia Quiroz, presidenta municipal de Uruapan, la funcionaria solicita un diálogo personal con la presidenta Sheinbaum, y esta última, con esa soberbia que la caracteriza para desdeñar todo lo que no sea oficialismo, se lo negó porque supuso que la cabeza del “Movimiento del Sombrero” le iba a hablar sobre la candidatura al gobierno de Michoacán y cómo el senador con licencia Raúl Morón va a sufrir un segundo revés, y que Morena no le dará su anheladísima candidatura al gobierno michoacano.
“Como presidenta (municipal de Uruapan), pues tengo, creo, el derecho de poder tener un acercamiento con ella, como esa figura pública o representación que yo tengo en este momento”, explicó la alcaldesa de Uruapan. Pero Sheinbaum Pardo no hace concesiones.
“Yo no quiero de ninguna manera que ella (Claudia Sheinbaum) piense que soy su enemiga política, ni mucho menos”, señaló Quiroz. Pero desde luego que la jefa del Ejecutivo ya la tomó así desde el momento en que se volvió la candidata natural al gobierno de Michoacán.
Las opiniones expresadas en esta columna son responsabilidad exclusiva de su autora y no reflejan necesariamente la posición editorial de AMEXI.
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