
Este Mundial de Futbol representa un capítulo importante en la historia de México. La Selección Mexicana, que dirige Javier Aguirre, nunca había estado en la situación en que se encuentra, con un cuarto partido con sabor a quinto y la posibilidad de ir más allá, y por eso la ya famosa frase de “¿Y si sí?” está a un paso de volverse realidad, según los más optimistas.
Además, la escuadra tricolor ha sido el punto de unión de una nación que, como la mexicana, está ávida de un triunfo que celebrar después de transitar por situaciones difíciles y un complejo panorama: con las elecciones de 2027, prácticamente “a la vuelta de la esquina”, donde a los candidatos se les llama pomposamente coordinadores, y un Tratado de Libre Comercio sujeto a los caprichos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con revisiones anuales, en lo que puede considerarse una medio derrota del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien se ha convertido en el “eterno aspirante” a la presidencia de la República y estima que en 2030 es su última oportunidad.
Lo logrado por la Selección Mexicana de futbol fue creciendo. Prueba de ello es que, en su primer partido, el inaugural, frente a la selección de Sudáfrica, en el que los más escépticos analistas deportivos opinaron que la escuadra del Tri hubiera podido rendir más con goliza, alrededor de 150 mil personas se reunieron en el Ángel de la Independencia.
En el segundo partido, frente a Corea, la cifra de aficionados creció con un registro de 450 mil personas reunidas en la principal plaza donde se festejan los partidos de la selección tricolor.
Muy importante fue el encuentro contra la selección de Ecuador; muchas fueron las voces que pronosticaban un empate o un triunfo de los mexicanos con apenas un gol. Luego del dominio de la escuadra tricolor, los festejos se desbordaron y el Ángel de la Independencia y todo Paseo de la Reforma albergó y desbordó a un millón 800 mil personas y desafortunadamente hubo un saldo de cuatro personas muertas por asfixia y traumatismo.
Desde luego que existe una responsabilidad de parte de la afición que ha caído en excesos, pero también la hay por parte de las autoridades que no han tenido la capacidad de control ni de convocatoria. He ahí los exhortos que se han hecho desde la gustadísima “Mañanera del Pueblo” por parte de Claudia Sheinbaum y desde el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, con Clara Brugada. Tanto que presumen su popularidad y de la afición, prácticamente nadie les ha hecho caso cuando piden que se lleven su basura para evitar de alguna manera las poco más de 600 toneladas que se generan.
Bueno, en el colmo, la Ley Seca que se implementó en la alcaldía Cuauhtémoc de nada sirvió; ahí tampoco hubo eco.
LO QUE VIENE EL DOMINGO
El domingo viene el partido contra la selección de Inglaterra, ya en los octavos final, y los pronósticos se dan con ciertas dudas que se aminoran con la frase “¿Y si sí?”. En caso de que la escuadra tricolor consiga el triunfo sobre los ingleses, ¿qué hará la afición ante una situación totalmente inédita?
El flamante gobierno de la Ciudad de México colocó más mega-pantallas en puntos importantes en los alrededores de la avenida Paseo de la Reforma para ver si puede distribuir mejor a tantísima gente, pero las medidas se ven rebasadas, aunado a lo que ya se anotó en líneas anteriores respecto a que la presidenta y su flamante jefa de Gobierno capitalino, tanta popularidad que presumen y nada que convocan, en este caso, a la afición. Por algo será que, como bien se sabe, la presidenta no acudió a ningún partido de la Selección Mexicana por miedo a las rechiflas.
Dicha situación incide especialmente en Clara Brugada, que entregó a destiempo y ausente de toda forma las obras del Metro, que quedaron todo lo superficial que dicta la prisa. Cómo olvidar que la funcionaria capitalina pintó de lila la capital de la República, un color cercano al guinda de Morena, y luego, por su ignorancia, tuvo que cambiar al amarillo, en un abierto desperdicio de recursos y de pintura.
Ahora, para retomar, tanto la jefa del Ejecutivo como su subordinada capitalina no convocan ni a sus familiares más cercanos.
Y por si todo lo anterior fuera poco, el gobierno de Reino Unido lanzó una alerta de viaje urgente a su afición debido a los excesos que se han registrado en los festejos, así es que no se puede saber bien a bien qué ocurrirá el domingo y las consecuencias.
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