La secretaria general de la Asociación Sindical Única de Trabajadores Educativos de la Universidad Nacional Rosario Castellanos (ASUTEUNRC) denunció su cese por ejercer actividades sindicales y por denunciar violencia de género.
Las autoridades de la Universidad Nacional Rosario Castellanos (UNRC) buscan impedir la formación de un sindicato, violentando de manera sistemática los derechos humanos y laborales de los dirigentes sindicales, en particular el derecho a la libre sindicalización.
En entrevista con AMEXI, la maestra Samantha Fouilloux Alfaro, secretaria general de la ASUTEUNRC, señaló que la acción de las autoridades de la UNRC contra los trabajadores ya fue informada mediante oficio a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, sin que se tenga respuesta hasta la fecha.
Denunciar violencia de género le cuesta el despido a dirigente sindical en la Universidad Rosario Castellanos
Fouilloux Alfaro relató que el 17 de julio, Antonio Santander, director de Campos de Conocimiento y Desarrollo Docente de la UNRC, la citó supuestamente para entregarle su nombramiento de profesora de tiempo completo; sin embargo, al llegar a la oficina recibió un documento de cese.
En el oficio de siete hojas que le entregaron a la catedrática, quien es docente de tiempo completo de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, la autoridad la desconoce como trabajadora y señala que es personal de confianza.
Sin embargo, lo más escandaloso del documento oficial es que uno de los principales argumentos del despido injustificado es que las autoridades consideran “ofensas graves” que la secretaria general del sindicato señale la violencia de género que las autoridades ejercen contra las trabajadoras de la institución.
“Usted emitió expresiones que constituyen ofensas graves hacia funcionarios de la institución, incluyendo alegaciones infundadas de hostigamiento laboral, psicológico, académico y de género; también sostengo que ambos son unos misóginos y machistas, pues solamente se meten con las maestras”, señala el documento de cese de la dirigente sindical.

Para la Universidad Rosario Castellanos, promover la formación de un sindicato es “falta de lealtad institucional”.
En el punto 5 de la orden de despido injustificado de la secretaria general, que se titula “Ostentación de cargo sindical no existente y actividades indebidas de representación”, el director de Campos de Conocimiento y Desarrollo Docente se erige en tribunal laboral y declara inexistente la ASUTEUNRC como organización legítima de los trabajadores.
A pesar de que la lucha por el reconocimiento de la organización sindical se está llevando ante los tribunales correspondientes, las autoridades universitarias deciden desconocer de antemano la existencia del sindicato y, lo más grave, consideran “falta de lealtad institucional” la decisión de los trabajadores de constituir un sindicato.
“Es totalmente indebido que se ostente con una personalidad que no tiene legalmente reconocida, lo cual indudablemente reitera la falta de lealtad institucional y pérdida de confianza”, se lee en el documento oficial.
Con el despido injustificado de la secretaria general de la ASUTEUNRC, autoridades buscan echar por la borda tres años de construcción del sindicato
Fouilloux Alfaro explicó que el proceso de construcción del sindicato data de tres años, en los que, mediante diversas argumentaciones legaloides, las autoridades laborales y los jueces pretendieron impedir la formación de la organización.
Después de una primera negativa de las autoridades laborales para otorgar el registro sindical, los dirigentes sindicales decidieron ampararse. El juez federal ordenó continuar el proceso de registro; posteriormente, la autoridad laboral volvió a negar el registro por segunda ocasión y, a la fecha, hay un segundo amparo que ganaron los trabajadores para que se les reconozca su organización sindical.
“A la fecha, tenemos dos amparos, en donde un juez federal dice que están atentando contra nuestros derechos, a la libre asociación y se le ordena al otro tribunal a que proceda conforme a derecho”, explicó la catedrática universitaria.
Es necesario un sindicato en la Universidad Rosario Castellanos para la defensa de los derechos laborales
El sindicato que hoy pretenden las autoridades desconocer actualmente cuenta con 350 integrantes, entre docentes y administrativos, que buscan organizarse ante las violaciones sistemáticas a los derechos laborales en la institución.
La situación laboral de los trabajadores de la universidad es cada vez más difícil. Cuando se fundó esta institución en 2019, los catedráticos podían trabajar de 30 a 40 horas; sin embargo, en la actualidad tienen como tope apenas 25 horas, lo que salarialmente representa una grave afectación.
No se respeta la antigüedad de los catedráticos fundadores de esta institución ni las horas-clase que vienen acumulando los docentes, y contratan nuevos maestros quitándoles las horas a quienes ya las venían trabajando.
Horarios fragmentados, que obligan a los profesores a mantenerse en los planteles todo el día, o con horarios seguidos en distintos planteles, lo que físicamente impide a los profesores llegar a sus aulas, “son acciones que buscan fastidiar a los trabajadores”, dijo Fouilloux Alfaro.

Sindicatos del país expresan su solidaridad
Tanto el despido injustificado de la secretaria general del sindicato de esta universidad como la lucha por el registro sindical están trascendiendo a nivel nacional. Decenas de sindicatos y organizaciones ya expresaron su solidaridad con los trabajadores de la Universidad Rosario Castellanos.
En una carta dirigida a la Dra. Alma Herrera Márquez, rectora de la UNRC, decenas de sindicatos integrantes de la Nueva Central de Trabajadores (NCT) y de la Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios de Educación Superior, Investigación y Cultura (CNSUESIC) exigieron el respeto a los derechos laborales individuales y colectivos de los trabajadores.
“Identificamos este acto como un atentado directo contra el derecho constitucional a la libre sindicación y la defensa legítima de los derechos laborales protegidos por los convenios internacionales 87, 90, 98 y 135 de la Organización Internacional del Trabajo”, señalaron los sindicatos respecto al cese de Samantha Fouilloux Alfaro.






