Dirigentes sindicales de la denunciaron una serie de irregularidades en el sistema laboral mexicano, entre ellas violaciones a contratos colectivos y contratos ley, huelgas invalidadas antes de estallar y presión para negociar derechos adquiridos, al tiempo que exigieron a la autoridad una intervención efectiva para garantizar el cumplimiento de la ley.
Durante un encuentro con el titular del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, Alfredo Domínguez Marrufo, dirigentes de al menos 15 organizaciones sindicales manifestaron sus problemáticas y/o trámites pendientes ante la autoridad laboral.
Asimismo, se habló de la falta de cumplimiento de los contratos por parte de empresas extranjeras. denunciaron que el Centro Federal de Conciliación y la Secretaría del Trabajo no han logrado obligar a los patrones a respetar las prestaciones básicas, lo que ha derivado en huelgas prolongadas y actos de violencia.
Los participantes también exigieron un diálogo permanente con las autoridades para evitar que la reforma laboral se convierta en una simulación y para garantizar que los derechos adquiridos no sean negociados ni mutilados.
Destacaron los mensajes de los dirigentes de los sindicatos en huelga de la Llantera Tornel, Gerardo meses Ávila, así como del Nacional Monte de Piedad, Arturo Zayún González, y del secretario general del STUNAM y presidente colegiado de la UNT, Carlos Hugo Morales Morales, quienes coincidieron en que existe una falta de mecanismos reales para que los patrones respeten tanto los derechos laborales ya pactados como la libertad sindical.
Violaciones al CCT y contrato ley: “no es negociar, es cumplir”
El secretario general del Sindicato Independiente de Tornel, Gerardo Meneses, denunció múltiples incumplimientos al contrato ley en la industria hulera, incluyendo prestaciones y condiciones básicas, y criticó la propuesta de las autoridades laborales de modificar este marco legal en lugar de hacerlo cumplir.
“Hay un contrato ley que en Tornel no se aplica… son ocho denegaciones que no se nos aplican”, entre ellas, destacó: jornada de 40 horas, aguinaldo de 44 días, prima vacacional, pago de cuotas patronales y días festivos y descanso dominical.
Meneses fue enfático en rechazar la postura de negociar estas condiciones que ya están ganadas por ley, calificando de «charros» a quienes lo hacen.
«Yo creo que no es correcto negociar nuestras propias prestaciones, lo que es correcto es que se dé cumplimiento total al contrato ley… si nos vamos a sentar en una mesa a negociar nuestras prestaciones, pues vamos a ser unos charros», destacó.
Incertidumbre industrial: ¿qué pasará con nuevas plantas?
Meneses cuestionó también si a las nuevas empresas que se instalan en México se les obligará a cumplir el Contrato Ley o si se les permitirá usar contratos de protección. Mencionó específicamente el caso de Yokohama en Coahuila, comparándolo con lo sucedido cuando se instalaron plantas como Pirelli y Michelin (ubicadas en Guanajuato).
«¿Con qué se va a instalar [Yokohama], con el contrato ley o el gobierno le va a permitir instalarse con un contrato de protección que se pone en autopartes, como en su momento cuando se instaló… Pirelli, cuando se instaló Michelin?», dijo.
La advertencia apunta a un posible modelo de competencia laboral a la baja, donde nuevas inversiones evadan obligaciones existentes.
Huelgas debilitadas: “se declaran inexistentes antes de estallar”
Por su parte, el presidente colegiado de la UNT, Carlos Hugo Morales destacó el desequilibrio de poder entre sindicatos y patrones, y en las tácticas legales para invalidar las huelgas.
Denunció que en el sindicalismo universitario se está utilizando una táctica para anular el derecho a huelga de forma preventiva.
«¿Cómo es posible que en el sindicalismo universitario todavía no está ya en la huelga y ya le están diciendo que está su huelga inexistente? Eso es una violación a la ley, violación al contrato colectivo de trabajo», puntualizó.
Señaló que, mientras los sindicatos deben cumplir cabalmente la ley, no hay consecuencias para los patrones que violan el CCT. «No hay nada que obligue al patrón a que cumpla lo que está establecido en el contrato y se pueden ir los días y los días a huelga y no va a pasar nada», aseveró.
Mencionó que casos como los de Monte de Piedad (donde la huelga ya llegó a siete meses) y Tornel (con una suspensión de actividades de dos meses) son ejemplos claros de patrones que están «violentando el contrato colectivo de trabajo… de manera arbitraria, con argucias legales… Una huelga de siete meses, una huelga de dos meses, ya no es permisible en este país”, añadió.
Falta de capacidad institucional y recursos
En este sentido, el secretario general del Sindicato del Nacional Monte de Piedad, Arturo Zayún, subrayó la resistencia sindical y las deficiencias presupuestales y de personal que impiden una justicia laboral expedita.
Comparó la situación del Monte de Piedad con la de Tornel, indicando que los patrones actúan de forma similar para afectar los derechos de los trabajadores.
Asimismo, apuntó la ineficiencia de los tribunales, al destacar que la reforma laboral no ha sido tan ágil como se prometió, citando casos de despidos que tardan años en llegar a juicio.
«Tuvimos una serie de compañeros despedidos… y es fecha que apenas va a haber audiencia de juicio a casi a casi dos años es inconcebible», dijo.
El dirigente sindical atribuyó la lentitud de los procesos a la falta de presupuesto para inspectores y personal en los juzgados, lo que deja a los trabajadores «a la deriva».
Comentó: «Hay mucha deficiencia en cuanto a los presupuestos de de los tribunales laborales que tienen mucho que ver con la solución de estos problemas».
Zayún González también propuso un diálogo permanente y programado con las autoridades para que el Centro Federal de Conciliación dé soluciones inmediatas y no solo sea un «Muro de las lamentaciones».
Coincidencias clave entre los dirigentes
De esta manera, la presidencia colegiada de la UNT y los líderes sindicales de las dos huelgas más emblemáticas que hoy tiene el país, coincidieron en cinco exigencias centrales:
- Cumplimiento obligatorio de contratos colectivos y contratos ley
- Fin a la simulación laboral y a la negociación de derechos adquiridos
- Respeto pleno al derecho de huelga
- Mecanismos efectivos para sancionar a patrones incumplidos
- Fortalecimiento institucional con presupuesto, personal y capacidad operativa






