Fundada en 1904, la FIFA (Federación Internacional de Futbol Asociación) vive de nueva cuenta una severa crisis de credibilidad por las recientes acusaciones que ha recibido como organismo rector de los Mundiales de Fútbol en varias ediciones y, en particular en ésta, de 2026.
En la Copa Mundial de Fútbol tanto de Corea-Japón (2002) como de Qatar 2022 la federación y los cuerpos arbitrales recibieron fuertes denuncias por favorecer, mediante componendas y corrupción, a determinados equipos y lo mismo está ocurriendo en esta justa 2026 ante las graves acusaciones de la Selección de Egipto de orquestar el torneo a favor de Argentina.
Airadas han sido las reacciones en este torneo de 2026 de los egipcios por la forma en el que el cuerpo arbitral anuló un gol por una supuesta falta previa ocurrida segundos antes, lo que impactó en el resultado de 3-2 a favor del equipo argentino, lo que desató múltiples conjeturas y condenas al fallo arbitral.
El entrenador egipcio Hossam Hassan insinuó posible favoritismo hacia el equipo albiceleste:
“No sé… quizás sea un tema de marketing. Tal vez quieren que el campeón del último Mundial siga en el torneo, quieren que (Lionel) Messi continúe”.
Lee: Jorge Campos asumirá la silla presidencial de la FIFA… por unas horas
Suma de quejas y denuncias…
Por lo pronto, Hany Abo Rida, presidente de la Federación Egipcia de Fútbol, solicitó oficialmente una investigación exhaustiva sobre las decisiones arbitrales tomadas durante el encuentro. Por supuesto, la Comisión Arbitral de la FIFA rechazó las acusaciones, pese a que en las redes sociales se exponen las fallas y omisiones en que han incurrido los jueces de campo.
A dichas quejas se sumaron las denuncias de la federación belga en contra de la FIFA por favorecer a la escuadra estadounidense al incluir en el choque Bélgica-EU a un jugador que previamente había sido sancionado con tarjeta roja.
Trascendió en los medios deportivos y políticos la injerencia del presidente estadounidense Donald Trump de solicitar a la FIFA levantar o posponer el castigo de inhabilitar al delantero Folarin Balogun en el partido de EU contra la escuadra belga, petición a la que accedió de manera insólita el organismo internacional.
Aun cuando Bélgica propinó un 4-1 a EU, los directivos europeos expresaron la determinación de promover su protesta en contra del organismo rector.
Lee: El Pato Merlín, genuino producto de la cultura popular mexicana (Opinión)
¿Qué podría suceder en la FIFA?
Ante dichas anomalías, así como los explosivos precios de las entradas a los estadios y el rentable mercado de derechos de transmisión, no sería extraño que surgiera un cisma o división o separación profunda en la FIFA, toda vez que la Real Federación Belga de Fútbol (RBFA) expresó su compromiso de abogar por una revisión del reglamento actual de la FIFA y su aplicación “fuera del campo”.
La federación belga cree «firmemente que el fútbol internacional se beneficia de un marco disciplinario y de gobernanza que respete plenamente los principios de seguridad jurídica, transparencia, igualdad de trato y juego limpio«. Con esta posición, los belgas podrían ser puntal de un cisma al interior de la FIFA.
«Independientemente del resultado deportivo, la RBFA seguirá abogando por la correcta y coherente aplicación de estos principios por parte de la FIFA, garantizando que se evite cualquier tipo de arbitrariedad.
En este sentido, nos sentimos respaldados por millones de aficionados al fútbol en todo el mundo, así como por muchas otras federaciones miembro», recalcó.
Cuestionamientos al papel de la FIFA
El papel de la FIFA como un organismo neutral y con estándares éticos elevados ha sido cuestionado en anteriores torneos y esta edición no es la excepción.
Más allá de posibles favoritismos hacia determinados equipos o jugadores, las acusaciones han puesto en entredicho su imparcialidad y calidad moral y, por ende, su papel como institución rectora del fútbol mundial.
El llamado «FIFA Gate«de 2015 fue uno de los golpes más devastadores a la reputación del organismo, ya que ese año el Departamento de Justicia de EU, en cooperación con las autoridades suizas, destapó una red de corrupción que involucró a altos ejecutivos de la federación.
Se habló de sobornos multimillonarios, extorsiones y lavado de dinero relacionados con la venta de derechos de transmisión televisiva y de mercadotecnia para torneos en América Latina y Estados Unidos, escándalo que provocó la suspensión y salida de Joseph Blatter (entonces presidente de la FIFA) y de Michel Platini (presidente de la UEFA).
“Sólo conocemos un 5% de la corrupción que hay en la FIFA y aun así es demasiada. Operan como Vito Corleone, repartiendo sus áreas de negocio entre los miembros de la familia”, explicó el periodista deportivo alemán, Thomas Kistner, en la presentación de su libro “FIFA Mafia” en julio de 2015 sobre anomalías detectadas desde 1998 en la gestión de Blatter,
Algo similar describe el contenido de la película México 86 del cineasta Gabriel Ripstein y protagonizada por Diego Luna, estrenada en mayo pasado, en la que exhibió supuestos sobornos y corruptelas en que incurrieron promotores nacionales con directivos de la FIFA para obtener la sede en 1986, componendas que derivaron en grandes negocios para la televisión privada.
Lee: Netflix explora México 86 en la serie “No tengo miedo”
Según reportes de The Economic Times, la asignación de sedes mundialistas, en particular las de Rusia 2018 y Qatar 2022, estuvo inmersa en escándalos de corrupción sistémica, incluyendo el «FIFA Gate» y sobornos para la adjudicación de torneos.
Estas polémicas provocaron la suspensión temporal de procesos de licitación y generaron críticas por el impacto en los aficionados, citando altos precios y estrictas normas migratorias.
¿Cuántos casos emblemáticos hay?
Fueron dos casos emblemáticos que dinamitaron la confianza pública: Esa doble asignación realizada en 2010 derivó en investigaciones por la compra directa de votos.
Múltiples miembros del Comité Ejecutivo de la FIFA fueron suspendidos o inhabilitados tras comprobarse que recibieron favores y transferencias financieras a cambio de apoyar la candidatura qatarí.
En suma, la federación se ha convertido en una maquinaria comercial hiper lucrativa que ha propiciado cuestionamientos a la neutralidad deportiva y ha cedido ante los intereses económicos de sus principales socios corporativos.
¿De que resaltan las criticas?
En el Mundial 2026 la afición y los líderes de opinión de fútbol han criticado los altos costos de acceso a los estadios en los países sedes México, Canadá y EU, así como los acuerdos en precios y tarifas de derechos de las transmisiones de todos y cada uno de los 104 partidos del torneo que dura 39 días.
Sin duda esta cifra histórica de encuentros se debe al nuevo formato con 48 selecciones divididas en 12 grupos, lo que ha representado un excelente negocio para los directivos de la FIFA, ante el aumento de la cobertura de transmisiones a igual número de países y más, así como de las posibles exenciones fiscales solicitadas a favor de los patrocinadores.
El que mucho abarca, poco aprieta, dice el sabio refrán, así que la desintegración de la FIFA o la creación de otro organismo paralelo está a la vuelta de la esquina.
-
El contenido de este artículo refleja exclusivamente la opinión y responsabilidad de su autor. Las ideas, afirmaciones y conclusiones aquí expresadas no representan la postura oficial ni la línea editorial de la agencia AMEXI, que mantiene independencia y neutralidad en sus publicaciones.






