Oaxaca elevó a 39 casos confirmados de sarampión tras la validación de tres nuevos contagios por parte del Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (INDRE), lo que mantiene vigente el cerco sanitario en la zona Mixe, particularmente en la comunidad de Santa María Tepantlali.
El secretario de Salud estatal, Enmanuel Efrén Jarquín González, informó que, de los cuatro casos sospechosos que recientemente se identificaron en esa localidad, mediante laboratorio se confirmaron tres, mientras uno más continúa bajo observación epidemiológica.
La autoridad sanitaria señaló que el brote permanece bajo vigilancia permanente y que, hasta el momento, no se reportan fallecimientos asociados a la enfermedad.
El contagio inició con jornaleros procedentes de Sonora
Ambos presentaron síntomas compatibles con el sarampión, principalmente fiebre y sarpullido. Por esa razón permanecen en aislamiento domiciliario y reciben atención de personal médico especializado.
Jarquín González explicó que los pacientes ya fueron dados de alta, aunque continúan bajo seguimiento epidemiológico para evitar nuevos contagios dentro de sus comunidades.
La Secretaría de Salud precisó que, hasta ahora, la red de transmisión es foránea, lo que significa que el origen principal del brote no se encuentra dentro del estado, sino en contagios procedentes de otras entidades.
Cerco sanitario para frenar propagación de casos de sarampión en Oaxaca
Las brigadas médicas mantienen acciones de control sanitario, monitoreo comunitario y revisión de posibles contactos. El objetivo es impedir la expansión del virus, especialmente en zonas de difícil acceso donde la atención médica suele complicarse.
El incremento de los casos de sarampión en Oaxaca obliga a reforzar campañas de vacunación, detección oportuna y seguimiento epidemiológico, particularmente en regiones rurales donde la movilidad laboral y la limitada cobertura médica pueden acelerar la propagación.
Aunque no existen defunciones reportadas, las autoridades mantienen la alerta preventiva debido a la alta capacidad de contagio del virus y al riesgo de transmisión en comunidades con baja cobertura de inmunización.
La permanencia del cerco sanitario confirma que el control del brote aún no está resuelto. La vigilancia deberá mantenerse activa para evitar que el repunte escale a una emergencia de mayor alcance.
Lee también:
Suman 36.4 millones los vacunados contra el sarampión en México






