Un grupo de ocho familias llegó a la frontera sur de México con un objetivo preciso: encontrar a 40 migrantes desaparecidos desde el 21 de diciembre de 2024 en la ruta migratoria que atraviesa Chiapas.
Integrado por cinco madres cubanas, un hermano hondureño y un padre ecuatoriano, el contingente inició una jornada de búsqueda en Tapachula y municipios cercanos, donde realizarán pegas de fichas, recorridos en campo y visitas a hospitales, albergues, centros de reinserción social y estaciones migratorias.
Migrantes desaparecidos en Chiapas: búsqueda infructuosa
Las familias, organizadas en un comité integrado principalmente por ciudadanos cubanos, decidieron emprender la búsqueda ante la falta de avances claros en las investigaciones.
Aunque la desaparición ocurrió a finales de 2024, la carpeta de investigación se abrió hasta octubre de 2025, tras gestiones con organizaciones civiles, lo que evidencia retrasos en la respuesta institucional.
El grupo ha optado por mantener reservas frente a medios de comunicación, debido a la desconfianza hacia autoridades, pero confirmó que continuará recorriendo puntos estratégicos entre el 7 y el 11 de mayo, incluyendo la comunidad de San Miguel, donde se perdió el rastro de los migrantes.
Tapachula: punto crítico de una crisis migratoria acumulada
La búsqueda ocurre en un contexto de presión migratoria creciente en Tapachula, donde miles de personas permanecen varadas en espera de regularizar su situación.
El presidente municipal, Yamil Melgar Bravo, ha advertido que el municipio enfrenta una sobrecarga institucional, agravada por el aumento de migrantes cubanos y la llegada de personas deportadas desde Estados Unidos.

Migrantes cubanos, sin respaldo consular
Uno de los factores que profundizan la crisis es la ausencia de representación consular de Cuba en la región, pese a que en Tapachula se concentran más de 10 mil migrantes de esa nacionalidad.
El edil señaló que esta situación limita la capacidad de respuesta para atender a esta población, a diferencia de lo que ocurre con países como Guatemala, Honduras, El Salvador y Haití, que sí mantienen canales activos de apoyo consular.
Saturación migratoria y rutas de riesgo
Los migrantes en la región enfrentan dos opciones institucionales: solicitar asilo ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados o regularizar su estancia mediante el Instituto Nacional de Migración.
Sin embargo, ambas vías presentan rezagos que pueden extenderse por más de un año, lo que ha llevado a muchos a abandonar los procesos y continuar su tránsito sin documentación.
Esta condición los expone a redes criminales, desapariciones y violaciones a derechos humanos, en una de las rutas migratorias más peligrosas del país.
Migrantes desaparecidos, el rostro más crítico de la crisis en Chiapas
El caso de los 40 migrantes desaparecidos no es aislado, sino parte de un fenómeno más amplio donde la falta de protección, la saturación institucional y la ausencia de acompañamiento consular generan condiciones de alta vulnerabilidad.
Las familias que hoy recorren Chiapas no solo buscan a sus seres queridos; evidencian una crisis donde la migración irregular, la debilidad institucional y los riesgos en la ruta convergen.
Tapachula se consolida, así, como un epicentro de la crisis migratoria en México, donde las historias de búsqueda, abandono y violencia revelan los límites de la respuesta estatal frente a un fenómeno que rebasa fronteras.
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