Se trata de una crisis de salud entre los maestros en México. alrededor de cuatro de cada cinco docentes padecen algún problema de salud física o emocional relacionado con las condiciones laborales, el estrés acumulado y enfermedades crónicas que afectan de manera creciente al magisterio nacional.
Actualmente existen más de 2 millones 19 mil profesores distribuidos en más de 255 mil escuelas del país, de acuerdo con cifras oficiales. El 70% del personal educativo está conformado por mujeres y el restante 30% por hombres. El Estado de México concentra la mayor cantidad de docentes, seguido por la Ciudad de México y Veracruz.
Diversas estimaciones gremiales y estudios especializados advierten que cerca de 1.6 millones de maestros presentan alguna enfermedad o trastorno físico y emocional derivado de la actividad docente y de las condiciones de trabajo en el sistema educativo mexicano.
Diabetes, hipertensión y agotamiento emocional golpean al magisterio
Uno de los principales problemas detectados entre docentes son las enfermedades crónicas, como diabetes, hipertensión arterial y obesidad, padecimientos que afectan a más del 68% del gremio según estimaciones citadas en estudios especializados.
La Secretaría de Salud y el Instituto Nacional de Salud Pública han documentado parte de estas condiciones mediante el Estudio de Salud de las Maestras (ESMaestras), enfocado en el seguimiento de factores físicos y emocionales que afectan al sector educativo.
Además de los padecimientos metabólicos, especialistas advierten sobre el crecimiento de trastornos asociados con la salud mental. Entre el 42% y el 50% de los docentes reporta agotamiento extremo, ansiedad, depresión o cuadros de estrés vinculados con sobrecarga administrativa, presión laboral y exigencias escolares.
El llamado síndrome de burnout o agotamiento profesional se ha convertido en uno de los principales riesgos ocupacionales del magisterio, particularmente después de la pandemia de COVID-19.
Problemas respiratorios, musculares y trastornos del sueño

Las condiciones de trabajo también provocan enfermedades profesionales frecuentes entre maestros mexicanos, como laringitis crónica, infecciones respiratorias recurrentes y trastornos del sueño.
A ello se suman dolores musculares, lesiones de espalda, hernias discales, várices y problemas de circulación relacionados con las largas jornadas de pie y las condiciones físicas de muchas escuelas públicas.
Especialistas señalan que el sedentarismo, la falta de tiempo para alimentación adecuada y la presión cotidiana contribuyen a acelerar enfermedades crónico-degenerativas dentro del sector educativo.
ISSSTE concentra atención de la crisis de salud entre maestros
La mayoría de los docentes del sector público recibe atención médica a través del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, donde son atendidos padecimientos físicos y psicológicos mediante clínicas familiares y hospitales regionales.
Sin embargo, persiste una brecha importante en materia de salud mental. Estudios nacionales indican que alrededor del 60% de las personas con trastornos mentales en México no recibe tratamiento especializado oportuno.
En algunas entidades, como Tamaulipas, autoridades educativas han reportado incapacidades temporales y procesos de rehabilitación vinculados con cuadros severos de estrés y afectaciones psicológicas entre docentes.
Salarios bajos y sobrecarga laboral profundizan desgaste

A las afectaciones físicas y emocionales se suman condiciones laborales que mantienen al magisterio mexicano por debajo de estándares internacionales en ingresos y bienestar profesional.
En educación básica, los salarios mensuales oscilan entre 7 mil y 18 mil pesos, aunque algunos docentes con mayor antigüedad alcanzan ingresos cercanos a los 25 mil pesos.
Distintos análisis comparativos ubican a México por debajo del promedio de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos en salarios iniciales y máximos para docentes de primaria y secundaria.
Aunque las jornadas semanales formales rondan las 27 horas, especialistas advierten que el trabajo real incluye preparación académica, actividades extracurriculares, evaluación y carga administrativa adicional que extiende considerablemente el tiempo laboral efectivo.
Pese a crisis de salud, maestros mantienen alto valor social
Pese a las dificultades económicas y de salud, distintos estudios internacionales señalan que la docencia continúa siendo una profesión con altos niveles de satisfacción personal y sentido social.
Datos de la OCDE indican que nueve de cada diez docentes a nivel global se consideran satisfechos con su trabajo, percepción que también aparece en distintos estudios realizados en México.
Especialistas en bienestar laboral señalan que factores como estabilidad, relaciones interpersonales y sentido de propósito permiten que muchos maestros mantengan una valoración positiva de su profesión, aun frente al deterioro físico, emocional y económico que enfrenta buena parte del magisterio nacional.
La situación, sin embargo, mantiene abiertos cuestionamientos sobre las condiciones estructurales del sistema educativo mexicano y la capacidad institucional para atender la salud integral de millones de docentes en el país.
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