
De nueva cuenta, así en fast-track y por consigna, el partido Morena lo volvió a hacer y utilizando su mayoría, aprobó la renuncia de Mónica Soto Fregoso como presidenta del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), pues, como se consignó en este mismo espacio, se sentían en deuda con quien tanto les facilitó llegar al poder y las triquiñuelas que ha venido haciendo el oficialismo para desmantelar la democracia en México.
Y si de cartas hablamos, no sólo la de Andy López Beltrán está llena de soberbia, de mentiras y de ignorancia, también la de la ministra tiene lo suyo.
En el referido texto hay una parte en la que explica que “durante estos casi 10 años ha ejercido la función jurisdiccional en la Sala Superior del máximo órgano de impartición de justicia electoral en México, con el compromiso de juzgar con perspectiva de género y derechos humanos, a fin de maximizar la inclusión de las personas y grupos que viven en situación de vulnerabilidad”.
Lo que sí hizo fue ejercer la función jurisdiccional, pero clara y abiertamente a favor del oficialismo, que de entrada le prometió llevarla a la posición que hoy deja.
Pues en la sesión de ayer, donde en poco tiempo votaron el tema, la priista Carolina Viggiano, puso la situación en su justa dimensión.
“Hoy estamos frente a un suceso que va sin duda a confirmar todo lo que han venido haciendo el oficialismo. Destruir los contrapesos constitucionales, debilitar al árbitro electoral. ¿Cómo olvidar esos episodios de la que hoy solicita de una manera de urgente y obvia resolución una licencia cuando no ha dicho cuál es la causa grave y cuando eso queda en entredicho?
Como pueden ver, la magistrada Soto, aquí se nota la defensa que ya inició el oficialismo en esta tribuna porque van a venir a hablar a favor de darle la licencia. Van a hablar a favor de ella confirmando su relación donde ustedes capturaron también el Tribunal Electoral. Y hoy no sabemos con qué le van a pagar. Consulado, embajada o con quién le van a pagar a la magistrada Soto”.
Desde hace varios días, se comenta no sólo en los corrillos políticos que Mónica Soto podría ser recompensada con una embajada o el consulado de México en Barcelona.
CAUSA GRAVE
Se supone que la ley establece que sólo por causa grave un magistrado puede renunciar; sin embargo, las rémoras de Morena, específicamente el PVEM, por voz del senador Jorge Carlos Ramírez Marín, dijo que:
“La causa grave no fue diseñada para evitar que se cumpla la voluntad de alguien que después de 10 años no quiere seguir desempeñando ese cargo, no fue diseñada para bloquear el derecho constitucional que tiene de elegir si permanece o no en el desempeño de un cargo”.
Y eso sí, tanto Morena como rémoras se deshicieron en elogios hacia la magistrada Soto Fregoso aseverando que había hecho un “brillante trabajo”.
Y todavía el senador Ramírez Marín abundó: “La premura no está hecha para bloquear al Tribunal, para cooptarlo o para evitar su desempeño, la marcó la licencia que solicita la persona que dice ‘me voy el 31 de agosto’”.
Por su parte, el senador panista José Máximo García López argumentó, y no sin razón, que:
“El agotamiento de un ciclo personal, pues no constituye una causa grave. Votar a favor de la renuncia sin que el Senado analice y fundamente la gravedad de la causa, convierte este acto en una simulación jurídica.
El vacío que genera el que esta renuncia se presente en este contexto, cuando la solicitud que se hace es que se vaya a comisiones, se analice el que se dé una causa real, una causa grave”.
Aquí hay que tomar en cuenta lo dicho por el ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Javier Laynez Potisek, quien considera que la renuncia de Mónica Soto es irregular, por decir lo menos.
El ministro en retiro dejó una frase lapidaria que ilustra la manera en que el oficialismo se ha adueñado de todos los poderes: “interpretar las normas a conveniencia, atropellando la Constitución, se está volviendo la regla en México”. Efectivamente y eso se lo tenemos que “agradecer” a Morena y a sus rémoras.
Por lo que puede verse, el oficialismo tiende la mesa de cara a las elecciones de 2027 porque por lo que respecta al TEPJF, es más fácil cooptar a cinco -ministros- que a siete. ¡Qué tal!
MUNICIONES
*** Hay una suspicacia que empieza a circular en el ambiente y tiene que ver con que no resulta una casualidad que el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, estuvo en Argentina participando en una reunión sobre seguridad, justo cuando se decidió deportar a Fernando Farías Lagunes a México. ¿Será?
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